viernes, 2 de diciembre de 2011

La sociedad en que vivimos

Hoy voy a hablar de la sociedad en la que vivo, o al menos lo que yo percibo de esta ella. Me imagino que habrá gente que no comparta nada de lo que escriba, gente que comparta algo y casi nadie que comparta todo.

Vivimos en una sociedad en la que triunfan los chulos y caraduras, donde no se puede ser bueno porque te comen, te arrastran, arrasan contigo. Vivimos en una sociedad en la que se prefiere hablar antes que oír, en la que pedimos respeto sin respetar, en la que el odio y el egoísmo prevalecen sobre la bondad y la solidaridad. Vivimos en una sociedad de riqueza material.

Vivimos en una sociedad en la que para que yo sea feliz tengo que putear al de al lado. Para que yo suba, alguien tiene que bajar. En esta sociedad prevalece la enemistad sobre la competencia.

Parece como si de nuestra actitud dependiese la supremacía y supervivencia de nuestra especie. Hace mucho tiempo que eso quedó atrás. Hace mucho que los hombres dejaron de pegarse por las mujeres para la continuidad de su linaje. Hace mucho que abandonamos nuestro lado más animal.

Vivimos en una sociedad en la que los colegios y escuelas te enseñan a leer y a sumar (tarde) pero no a decidir, vivir y organizar. Tenemos una educación nefasta y en lugar de mejorarla nos conformamos, porque así es más fácil.

Vivimos en una sociedad en que queremos que todo sea de todos, pero a mí que no me quiten nada. Queremos una sociedad en la que cada uno se gane lo suyo, pero yo hago trampas para obtener lo mío. Pedimos una sociedad solidaria, pero yo ni doy ni regalo nada. Pedimos y no damos.

Vivimos una sociedad en la que la música (como parte de nuestro entorno) nos provoca ganas de follar, fumar y beber a los trece años. Una sociedad en la que las mujeres adoran la música en la que se les relega a un mero objeto sexual.

Vivimos en una sociedad en la que si hablas de tetas, culos o mierda eres un guarro, pero si ENGAÑAS a todas las mujeres que quieras, solo para follártelas, eres el “puto amo”. Vivimos en una sociedad en la que “si no fumas, ni bebes, ni follas, ¿pa’ que vives gilipollas?” pero si te “pones hasta el culo” de cocaína y éxtasis eres la hostia.

Vivimos en una sociedad en la que aún consideramos a algunas personas como no normales. ¿Quién es normal? ¿Qué es la normalidad? Vivimos en una sociedad en la que todos queremos ser iguales pero al que es distinto le acribillamos. Vivimos en una sociedad en la que hay que ir a la moda, si no, estás pasado.

Vivimos en una sociedad en la que odiamos, amamos y mitificamos, a personas que no conocemos y, en cambio, desconocemos a las personas con las que pasamos días y noches.

Vivimos en una sociedad de feos y guapos, de empollones y guapos, de penosos y guapos, de personas inferiores y guapos (véase que este concepto de “guapo” no es el habitual asociado a la belleza). Vivimos en una sociedad en la que un obrero es inferior a un empresario, en la que un estudiante de formación profesional es inferior a un estudiante universitario. Vivimos en una sociedad en la que hay personas superiores y después, mucho después, personas inferiores.

Vivimos en una sociedad en la que todas estas cosas se las enseñamos a los niños, para que cuando crezcan mantengan la mierda que nosotros creamos.

Y yo me pregunto:

¿Quién quiere vivir en una sociedad así?

YO NO QUIERO VIVIR EN UNA SOCIEDAD ASÍ.



"Las putas tienen nombre, los mendigos pasado y todos los banqueros un libro de Saramago."

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